La vida limpia

LA VIDA LIMPIA
Entrevista a Piedad Guerrero y Lidia Lucero, Pioneras de Biofruit Napoli.

La cálida acogida de los agricultores amainó el viento gélido que atravesaba olímpico el paisaje para endurecer nuestra piel. Llegamos al municipio José María Hernández, en Upiales Nariño, para encontrarnos con la coherencia de un grupo de agricultores apasionados por la vida. El fruto que los congrega engalana el panorama con aromas naturales y con la imagen mágica de su abrigo natural. La uvilla, la uchuva, el aguaymanto, la phisalis peruviana, es la fruta escogida por este grupo de agricultores que decidió asociarse, bajo la filosofía de un esquema de producción orgánico.

Constituidos como Biofruit Napoli, hoy la asociación congrega a 22 familias que encuentran en la experiencia de la agricultura orgánica una vuelta a los tiempos en donde la inmediatez no permeaba el ritmo de la vida y una alternativa comunitaria para alcanzar una estabilidad económica. “El amor en caja”, como llaman los franceses a la uchuva, es cultivada por Biofruit en Upiales y llega con altos estándares de calidad y suculencia a los mercados de Suiza, Canadá y Estados Unidos, a través de la gestión de la comercializadora Fruandes.

Actualmente, Colombia es uno de los principales productores y exportadores de uchuva; fruto que representa una alternativa prometedora para la exportación, debido a que no se deteriora fácilmente y a que es altamente demandado en el mercado internacional. En 2010, la exportación de uchuva colombiana reportó 22,2 millones de dólares, teniendo como principales compradores a Alemania, Suecia y Reino Unido. Sin embargo, la demanda creciente de uchuva por parte de Europa y Norteamérica no es correspondida por la cantidad producida en Colombia.

Biofruit Napoli representa hoy un dechado del poder de la asociación en Colombia, constituyéndose como pionera en un modelo mancomunado de producción agrícola orgánica. Triste sería que permanecieran como una rareza y afortunado que otros productores locales identifiquen la fuerza de trabajar en comunidad. No obstante, la experiencia de Biofruit Napoli no sólo ha sido en términos de producción orgánica, sino de compartir conocimientos, en vista de heredar semillas de valores comunitarios a las generaciones nacientes. CERES Colombia conversó con Piedad Guerrero y Lidia Lucero, acerca de las percepciones que de la experiencia de producción orgánica tienen estas pioneras de la Asociación Biofruit Napoli.

Piedad Guerrero y Lidia Lucero, Pioneras de Biofruit Napoli

Piedad Guerrero y Lidia Lucero, Pioneras de Biofruit Napoli

CERES Colombia: ¿Qué es Biofruit Napoli?

Lidia: BIOFRUIT Napoli es una asociación netamente orgánica. Las personas que participamos en ella sentimos amor por la naturaleza. Nos gusta vivir en ella y procurar su desintoxicación, pues por tanto componente químico hoy en día está enferma. De esa enfermedad de la naturaleza, hemos visto la necesidad de tomar el riesgo de ir en contravía de la industria porque ahora todo es químico y rápido; no se ha tenido en cuenta el proceso de la naturaleza: el nacimiento, crecimiento, desarrollo y producción de las plantas. Ahora hay ausencia de microorganismos que antes hacían su vida normal en la naturaleza. A raíz del amor arraigado por nuestra existencia, por nuestro mundo, es que nosotros hemos tomado la decisión de trabajar la agricultura orgánica. Esto para llevar una vida sana y dejar a las generaciones futuras el precedente de que es necesario tomar conciencia de llevar una vida digna y feliz en la naturaleza, retomando lo de antes, la vida limpia.

Piedad: Yo me uní a la Asociación por medio de unas compañeras que me invitaron a participar, porque mi oficio no fue este, fue la enfermería, pero como ya me jubilé me invitaron a cultivar uchuvas orgánicas. Cultivamos la uchuva bajo esquema orgánico porque vemos que lo químico nos está perjudicando y está intoxicando al campo. Por ese motivo hemos invitado a otros compañeros y asociaciones para que participen en la agricultura orgánica, pues es lo más importante en nuestra vida y queremos dejar esa herencia a nuestros hijos.

CC: ¿Hace cuánto están asociados?

L: Aproximadamente 6 años. Nuestro inicio fue casual, fue como tomar una aventura. No teníamos conocimiento en la comercialización de la fruta. Oímos conferencias que nos dieron en Ipiales, con expertos de todo el país. Al principio se nos hizo cosa fácil. Pensábamos que la uvilla nacía por allí, crecía y ya. Pero luego vimos la necesidad de organizarnos, de hacer una asociación con todos los requisitos necesarios para dividir responsabilidades en grupo. Esto es una bonita experiencia porque a pesar de que ahora la gente es tan individualista, el hecho de empezar a compartir el conocimiento, no sólo a nivel de la agricultura orgánica sino a otros niveles, es un factor que hace crecer a las comunidades. Nuestra asociación es compacta. Todos los miembros permanecen pendientes, permanentes y constantes en sus cultivos. Se ha dado también trabajo a terceros, en las cosechas. Nos estamos relacionando más con la gente, dando a conocer las bondades de esta forma de trabajo. Y así la gente va imitando y asociándose en diferentes temas, no sólo en la agricultura.

CC: ¿Cuál fue la motivación para devenir agricultores orgánicos?

L: En Nariño siempre ha sido tradicional el cultivo de la papa. Y eche abonos y eche químicos que envenenan al humano. Esta fue una de las causas. La otra fue la necesidad de lograr una estabilidad económica. La papa fluctúa y no siempre hace ganar al agricultor, no es algo seguro. Nosotros queríamos hallar una seguridad en el trabajo y en la producción. Como la plata y la salud son necesarias, entonces era una forma de subsistir divinamente. Hemos sido muy perseverantes. Esto no es fácil, las situaciones han sido difíciles. El amor a la naturaleza nos llevó a esto.

CC: ¿Cuántos asociados son? ¿Cuáles son las ventajas de la asociación?

P: Ahora somos 22 socios. Las ventajas son salir adelante trabajando conjuntamente en la agricultura orgánica. Queremos dejar el egoísmo para proponernos una producción bajo esquema orgánico de todos los productos que da nuestra tierra. Recordar a nuestros mayores, a nuestros antepasados, ellos nunca utilizaron los químicos.

L: La estabilidad, el enriquecimiento como personas y como grupo en cuanto a conocimientos y valores. Constituir una experiencia modelo a nivel nariñense, colombiano y darnos a conocer en el exterior ha sido un experiencia muy satisfactoria nacida de la asociación.

CC: ¿Entonces Biofruit es un modelo para otros productores?

P: Si, porque hemos sido los pioneros en la región en trabajar un esquema de agricultura orgánica de forma asociativa.

L: Aspiramos que nuestro esquema productivo sea reconocido para que los demás productores puedan tomar ejemplo. Esto es un trabajo que está hecho con esfuerzo y por eso nos gustaría que concientizara a la gente.

Capachos de Uchuva en José María Hernández

Capachos de Uchuva en José María Hernández

CC: ¿A quién va dirigida la uchuva orgánica producida por Biofruit?

P: Va a mercado nacional e internacional. La mandamos para Bogotá y de allí la mandan para Estados Unidos, Canadá y Suiza.

CC: ¿Qué demanda tiene esta fruta?

P: Hay bastante demanda, pero la oferta es insuficiente por eso estamos invitando a más productores para que entren en nuestra asociación.

CC: ¿Qué dificultades han tenido en su esquema orgánico y cómo las han solucionado?

L: El tiempo de lluvias es difícil para la producción orgánica. Hay altos y bajos. La cuestión química es rápida en el tiempo. En épocas de lluvia se generan muchos hongos, los terrenos se inundan y eso a veces nos desmotiva porque las plantas empiezan a enfermarse y lo orgánico requiere más tiempo para hacer el beneficio o la curación a la planta. Hay soluciones orgánicas como la manzanilla con la ceniza. Nuestro problema son los hongos debido a la gran humedad que se ha generado por el invierno. La fertilización es más fácil. Se hace con abono orgánico y estiércol de animales.

CC: ¿De dónde viene ese conocimiento?

L: De las capacitaciones con el Sena, Acción social, Pastoral social. Nos han ayudado mucho en ese sentido y de resto proviene de la experiencia.

CC: ¿Utilizan técnicas de conocimiento ancestral?

P: Esencialmente parten de las capacitaciones. Sin embargo, yo utilizo el zumo del ají con manzanilla para ahuyentar insectos. Y la utilización de la ceniza y la cal salen del conocimiento ancestral. Eso yo lo oía de mis padres.

CC: ¿Cuál es su percepción acerca de la agricultura en Colombia?

P: La gente todavía está muy apegada al químico, porque tienden a la facilidad, a la comodidad, a la inmediatez y los productos químicos les ayudan a sostener el cultivo rápido. Pero nosotros promovemos una vuelta atrás.

CC: ¿Sienten que su asociación Biofruit hace eco en la región?

P:Sí. Nosotros empezamos con seis familias asociadas al cultivo orgánico de la uchuva. Y ahora ya vamos con 22 socios y estamos con gente de la Cocha, de Pasto, de Túquerres, de Potosí. Ya hay familias y municipios que están pasándose al esquema orgánico. Eso es eco.

L: El eco es progresivo. Una motivación es la necesidad de estabilidad. Porque la agricultura en todos los niveles, así sea químico, está por los suelos ¡todo está barato! No hay un incentivo a los agricultores. No hay un seguro para las pérdidas de cultivos por los factores climáticos. Depronto no es tanto la concientización en sí, porque para eso a los gobiernos les falta mucho, sino más que todo la necesidad de estabilidad económica y en mínima parte la consciencia.

CC: ¿Qué incentivo hacia la agricultura orgánica ven de parte del gobierno?

L: Hay ausencia de incentivo. El gobierno debería apostarle a que la producción orgánica tuviera más valor, que se hiciera el diferencial entre lo químico y lo orgánico. Pues ahora vale igual en el mercado lo orgánico que lo convencional.

CC: ¿El consumidor es consciente de pagar el sobreprecio de lo orgánico?

P: Quizás en Bogotá haya más una voluntad de pagar este precio. Acá en la provincia no.

CC: ¿A qué sabe lo orgánico?

P: Tiene otro sabor porque parte de la consciencia de que son alimentos que no son dañinos para la salud. Como fui enfermera toda mi vida, sé que los químicos atacan mucho al organismo. Ahora, tanta frecuencia del cáncer es motivada también por esos hábitos de alimentación basados en la injerencia de químicos. Esto es lo que queremos cambiar. Aún cuando sea que uno tenga una huerta para consumo personal que sea totalmente orgánica.

CC: ¿Cuáles son las características de un productor orgánico?

L: La educación es la que forma a la persona. Sin conocimiento no se puede obrar, pero hay que bajar también el conocimiento al corazón. En la formación cultural también está la clave. Desafortunadamente el facilismo está posicionado en las personas. Ausente está la idea del esfuerzo ¡todo que me den!. Entonces se tiene que iniciar un proceso formativo de generación y eso toma su tiempo. Lastimosamente el hombre no ha sabido conservar la naturaleza. Hemos sido destructores de la vida en general y estamos muriendo a causa de nuestra misma mano, sea por la contaminación, por la industrialización. El mundo va en caída. La gente habla con mucha información que está en internet ¿pero de allí a actuar?

CC: ¿Qué les ha permitido la certificación? ¿Representa para ustedes una inversión o un costo?

L: La certificación ha sido muy importante para nosotros porque nos ha permitido alcanzar un comercio internacional. Ha permitido que a nivel interno de la asociación nos organicemos, le pongamos un poco más de disciplina y rigor a la producción, que la hagamos de una forma estable, estándar y con alta calidad. En ese sentido, la labor de la certificadora es muy buena y las recomendaciones nos las hacen con el propósito de buscar que al interior de nuestra comunidad cada día nos superemos. Así que hemos mejorado la calidad de lo que tenemos y hemos alcanzado el mercado internacional. El ejemplo que estamos dando a nuestra comunidad también ha sido gracias a la certificación.

CC: ¿Cómo perciben a la certificadora? ¿Les ha aportado conocimiento?

Nosotros hemos buscado la capacitación por nuestros propios medio. Sin embargo, como la certificadora nos exige la capacitación ha sido esto una motivación para alcanzar muchos conocimientos en el esquema orgánico.

Entrevista y redacción: Natalia Fernández-Ruiz

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De la mano de la naturaleza

DE LA MANO DE LA NATURALEZA
Esquema productivo orgánico de Biofruit Napoli – 
Habla Jaime Antonio López, socio Biofruit Napoli.

Los cultivos de uvilla sembrados por Biofruit Napoli están repartidos en varias fincas familiares en el municipio José María Hernández, en Upiales, Nariño. El nivel de conocimiento técnico de los cultivos bajo esquema orgánico ha sido creciente en este grupo de agricultores, debido a que a medida que aprenden más, más motivados y convencidos están de su propósito: sanear la naturaleza, compartir en comunidad y estabilizar su economía. El Sena ha sido una entidad que ha favorecido la motivación y el impartir de saberes dentro de Biofruit Napoli, en el marco de la promoción que de la agricultura orgánica esta institución ha hecho en la región.

Del campo emanan los olores y colores de un agrosistema libre de químicos y colmado de compromiso. Entre las hileras de las plantas de uchuva, altas y cargadas del amor en cáliz, Jaime Antonio López, socio activo de Biofruit Napoli, habla de varios aspectos del esquema de producción asumido por la asociación, para obtener una uchuva orgánica de alta calidad, certificada por CERES Colombia y exportada a Norteamérica y Europa a través de Fruandes.

BIOFRUIT NAPOLI

Somos productores de uchuva orgánica de la mano con la naturaleza. Estamos generando empleo para las familias campesinas y permitiendo que tengan mayores recursos económicos. El cultivo de la uchuva orgánica tiene un proceso que empieza desde la preparación de los suelos, posteriormente la siembra, la fertilización y a los tres meses después de sembrada la planta tenemos que hacer la poda y el tutorado.

LA SEMILLA ORIGINAL

La primera semilla la conseguimos en Bogotá a través de una entidad que estaba promoviendo la agricultura orgánica. De allí nosotros seguimos haciendo nuestros semilleros y hemos repartido semilla a los demás miembros de la asociación y a algunos particulares.

FERTILIZACIÓN

La hacemos con abonos orgánicos preparados directamente por cada uno de los productores. Se realiza mediante un compostaje y aplicando el abono del cuy, que es otra alternativa de producción que tenemos en nuestra familias. El abono del cuy lo descomponemos y aplicamos a las maticas para que tengan una buena fertilización. Estamos aplicando tres kilos a la siembra. Posteriormente, a los 4 meses volvemos a hacer el re-abono con un promedio de 2 ó 3 kilos.

RIEGO

Lastimosamente no tenemos un sistema de riego y nos hace mucha falta porque la uchuva necesita bastante humedad. Sin embargo, no hemos tenido ese apoyo del gobierno, de que colaboren con nuestra gente campesina en el sentido de permitir que nuestras tierras tengan irrigación. Nosotros estamos simplemente a la expectativa de agua lluvia. Quienes tienen en sus fincas condiciones de agua dan riego con éstas a su matas.

EVOLUCIÓN DEL SUELO

Los cambios en el suelo son grandísimos. Anteriormente, por experiencia, nosotros hemos tenido unas fincas trabajadas con lo químico. Aplicábamos matamalezas y una serie de pesticidas que dejaron casi estéril a la tierra. Hoy, gracias a esta producción orgánica y a los conocimientos que hemos adquirido, nuestra tierra ha tomado nuevamente cambios naturales, pastos con todo su potencial de nutrientes. Igualmente hemos permitido que los microorganismos de la tierra vuelva a su entorno natural, haciendo más productivo el suelo.

CONTROL DE PLAGAS

Utilizamos preparados hechos por nosotros mismos. Para los insectos aplicamos el ají. Después de un proceso aplicamos este insecticida orgánico que combate plagas como la pulguilla que es lo que más afecta a la planta en su proceso de germinación.

LOS CUYES EN EL CULTIVO DE LA UCHUVA

En un cultivo de 1000 matas se mantienen alimentados 500 cuyes y con las excretas de estos animalitos se está fertilizando el cultivo. Los cuyes se alimentan del pasto que germina entre surco y surco de la uchuva y ellos producen al abono orgánico, que después de pasar por un compostaje se aplica a las matas. Esto es un doble propósito, porque es necesario que alrededor de la mata esté limpio, pues las hierbas generan mucha humedad lo que propicia la aparición de mucho hongo.

CERCAS VIVAS

Esta es una condición de la agricultura orgánica y nos lo exige la certificadora. Sin embargo, somos conscientes de que mantener las cercas vivas es muy ventajoso porque nos van a aislar de los cultivos químicos y de los vientos. Además, proporcionan nutrientes a través de sus hojas a nuestros cultivos y predios. Estamos utilizando el aliso porque sus hojas se descomponen muy rápido. Estamos en esta campaña de motivar a los productores a sembrar estos benéficos árboles. (Fotos Aliso)

NOVEDAD DE LA TÉCNICA

Las técnicas no son novedosas. Simplemente lo que nos proporciona la naturaleza, lo que producen nuestros animales, como la recuperación del abono de los cuyes, nos ha ayudado a dar fertilización a los cultivos. Para la prevención de enfermedades la misma naturaleza nos brinda los ingredientes para que nuestros cultivos puedan sobrevivir.

CULTIVO DE UCHUVA ORGÁNICO FRENTE A CONVENCIONAL
En ese aspecto hay una gran diferencia. Con los químicos estamos acabando nuestro medio ambiente y con la salud de los seres humanos. Con lo orgánico estamos renovando nuestro medio ambiente al permitir que nuestro ecosistema tenga un auge, que vuelva a renacer. En ese sentido lo orgánico con lo químico está muy distanciado.

MOTIVACIÓN PARA VIRAR HACIA LO ORGÁNICO

La motivación inicial fue buscar otros esquemas productivos en vista de que la agricultura tradicional no estaba generando recursos, por causa de la subida y bajada de precios que arruinó a muchos campesinos. Entonces comenzamos en grupo a buscar otras alternativas, fue en ese sentido que miramos una alternativa en la uchuva. La capacitación del Sena fue un motivo que nos movió a lo orgánico.

MODELOS EN LA REGIÓN

Por la experiencia que hemos tenido hemos recibido muchos delegaciones de otros sectores y municipios. Incluso la misma gente del Sena está promoviendo este tipo de producción orgánica. Ellos se han convertido en los principales comunicadores. Han facilitado que otros productores vengan a ver los cultivos con el fin de motivarlos y hacerlos entrar en consciencia de que hay otro camino más beneficioso como es el de la agricultura orgánica.

LA EFICIENCIA DE LO ORGÁNICO

Si comparamos los costos de lo químico y lo orgánico hay un buen margen de resultados. Lo químico tiene buena producción y las plantas aparentemente están mejor conservadas. Pero si uno piensa desde el punto orgánico y humano el dinero no es la base, no lo es todo. Uno mira que mediante estas acciones agrícolas se está permitiendo el bienestar y prolongación humana. También lo orgánico genera ganancias, eso no hay que negarlo. En el mercado nacional lo químico puede producir mayor rentabilidad frente a lo orgánico. Pero si nos vamos más allá, al mercado internacional, encontramos una demanda muy fuerte y bien pagada, pues lo que en el extranjero se pide es lo orgánico. Estamos muy contentos de que la producción orgánica nos la están acogiendo allá y nos la estén pagando muy bien. Entonces, en ese sentido, es muy rentable.

TRABAJO GENERADO POR LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA

El cultivo orgánico requiere bastante mano de obra. A través de estos cultivos estamos generando mucho empleo. Porque esto implica hacer podas, plateo en la mata, porque allí ya no vamos a aplicar los matamalezas sino que se va a hacer manualmente. Tenemos que estar a diario pendientes de las plantas, porque este es un cultivo que necesita mucho acompañamiento a diario, porque si no se arruina. Entonces tenemos que estar con nuestra gente y cultivos es a diario. De esa manera sí genera mucho más empleo que los cultivos químicos.

PARTICIPACIÓN DE JÓVENES EN BIOFRUIT

Como productores, la juventud todavía no está vinculada, pero sí como trabajadores. Nosotros estamos trabajando con la gente joven. Muchachos que salen del colegio y que no pueden alcanzar estudios superiores, se meten en el trabajo de la uchuva. Ellos ya están enterados y se les está inculcando el sentido de que la producción orgánica es ventajosa para todos.

ACTITUDES DE UN AGRICULTOR ORGÁNICO

No es muy difícil. Sencillamente se necesita tener una verdadera convicción. Es vivir uno convencido de que con la naturaleza se puede convivir. De esta manera, lo orgánico no es algo difícil. Es convencerse de que las cosas se logran con trabajo. Y eso lo demostramos con nuestra asociación. En la práctica hemos tenido muchas experiencia. Eso nos ha demostrado que no esto no es difícil, lo que se necesita es una verdadera decisión.

PERCEPCIÓN DEL CONSUMIDOR COLOMBIANO

Lastimosamente nuestra cultura es del facilismo y del consumismo. Si vamos a un supermercado allí está todo listo y no averiguamos de dónde proviene. Así que el mayor cambio que se necesita es de mentalidad. Gubernamentalmente se debería promover lo que es orgánico. En otros países más avanzados lo están haciendo. De allí la apetencia de nuestra producción en el extranjero. Sin embargo, en Colombia nos ha ido mal y no hemos podido tener hasta ahora un mercado bueno. Entonces creo que sí debería haber una campaña muy grande enfocada a la producción y consumo orgánicos.

PROPUESTA A LA AGRICULTURA COLOMBIANA

En primer lugar, es muy importante cambiar la consciencia del facilismo. Con los pesticidas estamos acabando y atacando a la naturaleza y la vida de los seres humanos. Si volvemos a la naturaleza, si volvemos al conocimiento ancestral, vamos a lograr que nuestro ecosistema vuelva a su entorno realmente natural. Y que nosotros los seres humanos mejoremos y prolonguemos también nuestra vida. El promedio de vida ahora es muy corto y mucho tienen que ver los químicos que a diario estamos injiriendo. Hay que apoyar desde el gobierno, por ejemplo, al campesino que está promoviendo este cambio, esta vuelta a la agricultura orgánica.

REDES DE MERCADO – DIETA ORGÁNICA

Si uno se compromete con uno mismo, puede hacer una dieta orgánica. Algunas organizaciones indígenas que tenemos por aquí están hablando de eso, del tema de la chagra. Tener un área determinada, tener todos los productos de consumo agrícola pero en unas condicione orgánicas. Entonces yo creo que sí se puede. En Colombia es raro el supermercado en donde usted pueda conseguir productos orgánicos. Allí deben entrar las entidades como el ICA, el Ministerio de agricultura para la promoción de lo orgánico. Para que el productor siembre y el consumidor tenga acceso. Falta mucha difusión del conocimiento acerca de los beneficios de un producto orgánico y por eso el consumidor duda en pagar el sobreprecio de lo orgánico frente al producto químico.

EXPERIENCIA EXPORTADORA

Actualmente vendemos a una comercializadora. Directamente con el extranjero no tenemos experiencia. Estamos en un camino de hacer alianza de productores con comercializador. Estamos en un proceso en el que eventualmente queremos ser comercializadores directos.

ESTÍMULO GUBERNAMENTAL

Lastimosamente el apoyo del gobierno ha sido nulo. Una ONG nos ayudó con capacitación tanto en la parte productiva como administrativa, permitiendo que nos fortaleciéramos. Pero de parte de los gobiernos locales, municipales y nacionales no hemos tenido apoyo. Por ejemplo, las vías de comunicación aún siguen estando en muy malas condiciones. Entonces para nosotros es difícil sacar nuestro producto y se nos aumentan los costos de producción debido a la complicación con el transporte. Ojalá nuestros gobiernos pudieran ayudarnos al menos manteniendo unas vías de comunicación adecuadas.

Acabada nuestra conversación con don Jaime, bajamos de los cultivos, conducidos por algunos productores en sus motos. Las vías, llenas de piedras y desniveles, ofrecían un viaje bastante movido y poco seguro entre el escarpado panorama. Aún así, todos los días bajan y suben en motos los agricultores de la zona. Y por esas trochas, mal llamadas carreteras, se bambolean los camiones repletos de las espléndidas uchuvas, que parten envueltas en su cáliz protector hasta Bogotá. Largo y dificultoso camino que sube los precios de la fruta, debido a los mecanismos de conservación que deben implementarse para una distancia que se prolonga por la ineficacia de la vía. En otra realidad, las carreteras que llegan a la capital Colombiana deberían ser óptimas vías que permitirían posibilidades de bienestar económico al campo. Y si los agricultores, aún en estas dificultades de movilidad, logran sacar su producto y alcanzar una moderada estabilidad económica ¿Cómo sería la vida del campo si la promesa de unas vías pavimentadas se evaporara para materializarse en realidad concreta?

Entrevista y redacción: Natalia Fernández-Ruiz